En 1836 se instaló en A Coruña, ya casada, la rica habanera Modesta Goicouría Cabrera. Su primer matrimonio con el empresario coruñés Juan Menéndez le permitió acceder a los círculos sociales más destacados de la ciudad y participar en actividades filantrópicas y benéficas junto a las damas más representativas del liberalismo herculino. Su formación y el alto nivel de vida que llevaba —reflexado en su casa de la calle Real y en la quinta de recreo situada en Palavea— facilitaron también su presencia en actos oficiales y eventos sociales organizados en la localidad. Modesta se integró en el sector más influyente de la élite comercial, financiera e industrial que introdujo nuevos valores de vida e ideales burgueses en la ciudad. Con el patrimonio del que disponía, incrementado con la herencia de Juan Menéndez, promovió, junto con su segundo marido, Eusebio de A Guarda, la construcción de la capilla de San Andrés y del Instituto de Segunda Enseñanza.