Exeria fue una viajera y cronista del siglo IV, conocida por su extraordinaria peregrinación por Tierra Santa y otras regiones del Imperio Romano, una hazaña inusual para una mujer de su época. Su obra, el Itinerarium Exeriae o Peregrinatio Exeriae, es un relato detallado de sus experiencias, los lugares santos que visitó, las prácticas religiosas que observó y las impresiones que obtuvo de su contacto con comunidades cristianas en diferentes regiones. El texto, escrito en forma epistolar, constituye uno de los documentos más valiosos para comprender la vida religiosa y las tradiciones del cristianismo primitivo desde la perspectiva de una peregrina, y destaca por la profundidad de sus descripciones y la sensibilidad con la que transcribe su propia visión espiritual.
El testimonio de Exeria no solo tiene valor hagiográfico y geográfico, sino también historiográfico y social, ya que ofrece una de las primeras voces narrativas conservadas escritas por una mujer viajera en la Antigüedad. Su cuaderno de viaje proporciona información inédita sobre la liturgia, las fiestas religiosas y los rituales de las comunidades cristianas de su época, así como sobre la red de comunicaciones y caminos que facilitaban los viajes de larga distancia en aquellos siglos. Por este motivo, Exeria es considerada hoy una referencia histórica clave para comprender la experiencia de las mujeres en los movimientos religiosos y los viajes de larga distancia en el mundo antiguo, además de por la importancia documental de su relato.