Rita Fernández Queimadelos fue una arquitecta gallega pionera en la profesión, considerada una de las primeras mujeres en España en obtener un título en Arquitectura y la primera en Galicia. Desde niña mostró vocación por la arquitectura, a pesar de la oposición inicial de su padre, y se preparó mediante formación previa para acceder a la educación superior, que completó en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Su carrera académica se vio interrumpida por la Guerra Civil, pero tras la guerra logró graduarse en 1940 e incorporarse al mundo de la arquitectura profesionalmente en una época en la que pocas mujeres lo hacían.
Tras finalizar sus estudios, desarrolló una actividad profesional continua desde la década de 1940 hasta la de 1960, trabajando tanto en proyectos de rehabilitación y reconstrucción como en la Administración (en la Dirección General de Devastación de Regiones), así como en el ejercicio independiente de la profesión y en puestos técnicos en Murcia. A lo largo de su trayectoria profesional dirigió diversos proyectos y participó en la planificación de obras públicas y escolares, visibilizando la presencia femenina en la arquitectura española. Tras trasladarse a Barcelona en 1973, abandonó la práctica activa, pero dejó un legado de perseverancia y espíritu pionero en un campo dominado por hombres.