María Pita fue una mujer valiente y decidida en la historia de la defensa de A Coruña contra la invasión de la Armada Inglesa en 1589. Mientras la ciudad estaba sitiada y las fuerzas invasoras intentaban tomar las murallas, María Pita destacó por combinar coraje, liderazgo y capacidad de acción en un momento crítico: cuando un alférez inglés logró abrir una brecha en las defensas, no dudó en ponerse de pie, inspirando a los defensores y logrando, con razón, abatir el estandarte enemigo, un acto simbólico de resistencia que contribuyó a cambiar el rumbo de la batalla a favor de la población local. Su valeroso acto no solo protegió la ciudad en ese momento, sino que quedó grabado en la memoria colectiva como ejemplo de firmeza y amor por su tierra.
Su figura trascendió el acontecimiento bélico para convertirse en un emblema de identidad y orgullo para A Coruña y Galicia, celebrada en leyendas, monumentos y homenajes a lo largo de los siglos. Hoy, María Pita es recordada como un símbolo de determinación frente a la adversidad y de la participación activa de las mujeres en la defensa de su comunidad, inspirando obras de arte, conmemoraciones públicas y la preservación de su memoria como referencia histórica de valor cívico y dignidad.