Hilda Rodríguez Rodríguez fue una atleta gallega que destacó en boccia, un deporte paralímpico de precisión diseñado para personas con discapacidad física. Nacida en Portomarín, se especializó en esta disciplina a pesar de su parálisis cerebral y se convirtió en una de las grandes referencias del deporte adaptado en España y Galicia gracias a su talento, disciplina y perseverancia. Su trayectoria competitiva incluye numerosas participaciones en campeonatos nacionales, europeos y mundiales, en los que demostró una extraordinaria habilidad y una enorme capacidad de mejora.
El hito más destacado de su carrera llegó en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996, donde ganó dos medallas de oro —una en la individual y otra por equipos BC1/BC2— convirtiéndose en la primera medallista paralímpica gallega. Su éxito abrió camino a otros atletas con discapacidad y fue reconocida con la Medalla Castelao por su contribución al deporte y a la visibilidad de las personas con discapacidad en Galicia.