Consuelo Rodríguez López, conocida como Chelo, fue una milicia y guerrillera gallega que destacó por su resistencia contra la represión del franquismo tras la Guerra Civil Española. Nacida en Soulecín, O Barco de Valdeorras, sufrió de cerca la crueldad de la dictadura: sus padres fueron fusilados en 1939 y la mayoría de sus hermanos murieron o lucharon en la sierra. Tras varias detenciones y encarcelamientos en prisiones de Barco, Ponferrada y León, ella y su hermana Antonia se unieron a las líneas de apoyo y enlace con la guerrilla de la Federación de Guerrillas León-Galicia, participando activamente en tareas de información, enlace y resistencia armada en las zonas montañosas del noroeste de la península.
Chelo vivió escondida y fue perseguida durante años hasta que en 1949 logró exiliarse en Francia, donde continuó su vida lejos de su país natal. A lo largo de su dilatada vida, mantuvo viva la memoria de la lucha antifranquista y el sacrificio de su familia y compañeros, convirtiéndose en un símbolo histórico de la memoria de las mujeres guerrilleras y de la resistencia contra la dictadura. La investigación histórica la considera la última guerrillera de aquel movimiento, recordada por su dignidad, valentía y fidelidad a sus ideales de libertad.