Concepción Pérez Iglesias fue una maestra y política gallega, conocida popularmente como «Doña Concha». En 1925 se convirtió en la primera alcaldesa de Galicia y una de las primeras de España al asumir la alcaldía del municipio de Portas, en una época en la que la presencia femenina en la vida política era prácticamente inexistente.
Maestra de profesión, destacó por su compromiso con la educación y la mejora de las condiciones de vida de su barrio. Desde el ámbito escolar promovió valores de formación, igualdad y responsabilidad cívica, entendiendo la educación como una herramienta para el progreso y la transformación social, especialmente en el contexto de la Galicia rural.
En 1918 enviudó, circunstancia que resultaría decisiva para su posterior participación en la política municipal. El Estatuto Municipal de 1924 abrió la posibilidad de participación pública a las mujeres viudas o solteras mayores de 23 años, permitiéndoles así acceder a responsabilidades institucionales. Gracias a esta normativa, Concepción Pérez pudo asumir la alcaldía de Portas en 1925.
Su caso también encierra una paradoja histórica: fue alcaldesa en una época en la que las mujeres aún no habían obtenido el derecho al voto, que no llegaría hasta 1931 con la proclamación de la Segunda República. A pesar de este contexto, su mandato destacó por su cercanía y pragmatismo, impulsando iniciativas destinadas a mejorar la vida local.
Su trayectoria constituye un ejemplo pionero de liderazgo femenino en la política municipal y un referente en la historia de la participación de la mujer en la vida pública gallega.