Juana de Vega fue escritora, activista política y figura destacada del liberalismo progresista en la España del siglo XIX. Vivió la transición de una época marcada por la Guerra de la Independencia y la lucha por la Constitución, y dedicó gran parte de su vida a defender las ideas liberales y la dignidad cívica a través de su pluma y su activismo social. Tras la muerte de su esposo, el general Francisco Espoz y Mina, Juana regresó a su ciudad natal, A Coruña, donde convirtió su casa en un centro de encuentro y debate para las élites liberales y, desde ese espacio, impulsó actividades políticas y culturales que la situaron en el centro del movimiento progresista gallego y español.
Además de su activismo cívico, desempeñó un singular papel institucional al ser nombrada aya y doncella de la reina Isabel II durante la minoría de edad de la monarca, cargo desde el que intentó promover los valores constitucionales y las reformas educativas y morales. Al mismo tiempo, cultivó su escritura con varias memorias y obras biográficas en las que reivindicó tanto el papel de su esposo como los ideales que compartían, transgrediendo los límites que la sociedad de su tiempo imponía a las mujeres en los ámbitos público e intelectual. Su influencia social y literaria fue reconocida póstumamente, y su nombre figura entre las figuras femeninas de referencia del liberalismo de su siglo.