Joaquina García García fue una inventora y emprendedora gallega recordada por crear uno de los primeros trajes de agua utilizados en la pesca, diseñados para proteger las personas marineras de la humedad y el frío mientras trabajaban en el mar. Nacida en Porto do Son en 1879, desarrolló esta innovación después de ver las difíciles condiciones a las que se enfrentaba su padre, marinero de profesión, cuándo salía a faenar. Su traje era confeccionado con materiales resistentes al contacto con el agua e impermeabilizado con aceites, el que supuso un avance significativo respecto a los trajes tradicionales de la época.
El éxito de esa primera idea la llevó a atender pedidos de otros marineros y, en las últimas décadas del siglo XIX, a montar un pequeño taller en su pueblo para producir estos trajes para un público más amplio. Implicó a otras costureras locales y a sus propios hijos para multiplicar la producción, contribuyendo así no solo a la innovación técnica, sino también al desarrollo económico de la zona relacionada con la industria de la pesca. Su aportación se convirtió en un referente histórico de la inventiva aplicada a las necesidades reales del trabajo marinero y un ejemplo temprano de intervención de las mujeres gallegas en el ámbito de la innovación y el emprendimiento.