Mercedes Mariño fue una pionera gallega del teatro, el cine, la televisión y la música, que abrió camino al talento femenino de la comunidad en el panorama artístico del siglo XX. Nacida en Monforte de Lemos en 1909 y fallecida en Conxo, Santiago de Compostela, en 1995, destacó desde muy joven por su talento artístico, que la llevó primero a formarse y trabajar en Cuba y posteriormente a triunfar internacionalmente en el teatro y la música, especialmente como cantante e intérprete en espectáculos en español e inglés.
Su carrera pasó a la historia por ser la primera gallega en protagonizar un largometraje en Estados Unidos —El veneno de un beso (1929), dirigida por Ramón Peón— y también una de las primeras en actuar como estrella de teatro en Nueva York, donde llegó a encabezar espectáculos y compartir escenario con importantes compañías. Además de sus contribuciones al cine y al teatro, actuó en la radio, grabó música y, a su regreso a España, fue pionera en la dirección teatral en Galicia, marcando un hito en la presencia de la mujer en las artes escénicas y audiovisuales.