Manuela Barreiro Pico fue una farmacéutica gallega que marcó un hito histórico al convertirse en la primera mujer en graduarse de la Universidad de Santiago de Compostela y la primera graduada de la Facultad de Farmacia de Galicia en 1900, cuando el acceso de las mujeres a la educación superior era prácticamente inexistente y requería autorización oficial. Antes de obtener su título, también fue la primera mujer en obtener una licenciatura en Galicia, y para matricularse tuvo que solicitar permiso a los gobiernos de la época, un claro reflejo de las barreras institucionales que enfrentaban las mujeres en la educación científica.
Tras obtener su título, abrió su propia farmacia en Ribadeo en 1903, donde no solo preparaba fórmulas y atendía a la población, sino que también instaló un laboratorio de análisis, consolidándose como una profesional activa y respetada en el ámbito sanitario. Su trayectoria fue posteriormente reconocida como un ejemplo de perseverancia y de cómo abrió camino a las mujeres en la ciencia, y hoy la memoria de las pioneras gallegas se une a homenajes como calles que llevan su nombre, recordando su papel fundamental en la historia de la universidad y la farmacia.