Jimena Fernández de la Vega fue una médica y docente pionera en España, recordada especialmente por su compromiso con la educación sanitaria y por su activa colaboración con su hermana biológica, Elisa Fernández de la Vega, en la apertura de caminos para las mujeres en la medicina. Junto a Elisa, fue una de las primeras mujeres en estudiar Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela y en obtener el doctorado, en un contexto donde el acceso de las mujeres a las carreras científicas y universitarias era prácticamente inexistente. A lo largo de su trayectoria, compaginó la práctica médica con la docencia, contribuyendo a la difusión del conocimiento sobre educación sanitaria y enfermedades, y ofreciendo congresos y publicaciones que reforzaron la profesionalización de la medicina y la salud pública en España.
Además de su labor científica y docente, Jimena demostró un profundo compromiso social a través de iniciativas para el cuidado y el apoyo de las comunidades más vulnerables, colaborando en programas de salud y actividades formativas para diversos colectivos. Su carrera estuvo marcada por los esfuerzos que compartió con Elisa para superar las barreras de género de su época y por el legado de excelencia y vocación humanitaria que dejó en la historia de la medicina española. Hoy en día, ella y su hermana son reconocidas como un ejemplo de perseverancia e igualdad en el acceso de las mujeres a las profesiones científicas y sanitarias.