María Cardarelly, nacida María Cecilia Cardarelly Bousquet en Zaragoza en el año 1845, fue una de las primeras mujeres fotógrafas profesionales en España y la primera en Galicia, instalando su propio estudio en Santiago de Compostela en la década de 1860. Proveniente de una familia de tintoreros franceses afincados en Galicia, comenzó a trabajar como fotógrafa de estudio alrededor de 1864, dentro de un instante en que el oficio estaba dominado por hombres y las posibilidades de acceso de las mujeres a la profesión eran muy limitadas.
Cardarelly es especialmente reconocida por ser la primera retratista conocida de la escritora gallega Rosalía de Castro, con varias fotografías de la familia Murguía-de Castro datadas alrededor de 1865, algunas de las cuales fueron recién identificadas y atribuidas a su estudio. Tras unos años de actividad como fotógrafa, que remataron con la marcha de su familia y el cierre del estudio, dejó la profesión y se dedicó a otras actividades como la venta de pianos y la enseñanza musical en Ferrol. Hacia 1910 se trasladó a Madrid, donde vivió hasta su fallecimiento en la primera década del siglo XX. Su figura se convirtió en un referente histórico de la fotografía y de las mujeres pioneras en el ámbito profesional en Galicia, abriendo camino en un campo emergente y dejando una huella duradera en la documentación visual de la cultura gallega.